AFABILIDAD



Virtud que busca alegrar al otro cotidianamente, de modo especial en la tristeza. Es una amistad o amor general para con todos. La persona afable se muestra con rostro jovial en la convivencia, alienta en la dificultad con sabios consejos, y promueve para hacer el bien y progresar en las buenas obras. Hace la vida agradable a los que viven con uno.
A la afabilidad se oponen por exceso la adulación y, por defecto, el litigio. La adulación intenta agradar al otro para obtener algún beneficio, o en las cosas que no se saben si son ciertas, o alabando el pecado cometido. El litigio, en cambio, contradice o entristece al otro intencionalmente y sin reparo alguno. 


LA VIDA DE UN HOMBRE AFABLE Y SANTO
LA ÚLTIMA CIMA



TOMÁS MORO
UTOPÍA


El hombre es para el hombre salvación y consuelo. Es esencialmente humano suavizar lo más posible las penas de los demás, hacer desaparecer la tristeza, devolver la alegría de vivir, es decir, dar placer al prójimo.  






Refranes sobre la afabilidad

  • Para ser amado, sé amable (Ovidio).
  • Más vale caer en gracia, que ser gracioso.
  • La compañía alivia el sufrimiento.
  • Aliviar el dolor, es obra divina.
  • Al mal tiempo, buena cara.
  • Un corazón alegre, se nota en los ojos.
  • La alegría no se exige, se contagia.
  • La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
  • Quién canta, el mal espanta.
  • Da bien y da mucho, quien da con rostro alegre.
  • Disentir en lo pequeño, es como no disentir (S. Tomás de Aquino).
Refranes sobre la adulación

  • Hoy adulador, mañana traidor.
  • Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Refranes sobre el litigio

  • Un pleito engendra otro pleito.
  • Un santo triste es un triste santo (S. Teresa de Ávila)
  • Que nadie te odio con razón (Publilio Syro).

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